viernes, 4 de mayo de 2007
miércoles, 11 de abril de 2007
Juventud ¡¡ divino tesoro !!
En este caso imagino que relataré alguna situación con la que más de uno se sentirá identificado (sobre todo si son de mi quinta, uff! me empiezan a pesar los años y aún no he llegado a los cuarenta).
Me refiero al actual mercado laboral y más concretamente al personal que corre por él, mileuristas ¡cómo no! y algunos otros que no lo son. La inmensa mayoría a la que hago referencia es a esa generación fantástica de los 80's que parece ser que no se mueve nada más que por poseer un buen coche, poder disfrutar de larguísimas jornadas de fiesta y borrachera, tener una novia "potente", mantener una estética determinada y............trabajar poco cobrando cuanto más mejor. Eso último lo puedo llegar a entender porqué ¿á quién no le gustaría tener un buen sueldo aplicando la ley del mínimo esfuerzo? Lo que realmente no entiendo ni comparto es esa prepotencia de creer que las cosas son así y siempre lo han sido, que todo el mundo se debe comportar igual y que las pautas de comportamiento están para que ellos se las salten. No luchan por nada que no sea material, no colaboran ni respetan a los compañeros, únicamente intentan escabullirse de las obligaciones laborales sin motivo alguno.
En mi actividad laboral asalariada actual "soporto" las perrerías de un personaje 15 años menor que yo, que autoexcusándose en un buen rollo común evita de manera insultante para mi la gran parte de las tareas que deberíamos realizar juntos. Aún siendo consciente de su situación (eso creo) reclama constantemente un cambio de categoría profesional, argumentando que está preparado para el cambio. Evidentemente eso va acompañado de un aumento de salario nada despreciable. Deseo concedido. Os preguntaréis: ¿Es que nadie ha sido capaz de darse cuenta de la situación?
¿?
Moraleja: No me ha servido de nada ser responsable, fiable, respetuoso y buen compañero. Me han pisado descaradamente y debo soportar esa situación diariamente.
Entiendo que no es una situación excepcional ni patrimonio mío porque pienso que estos casos se repiten diariamente en un sinfín de empresas españolas. ¿Estos "señores" pagarán nuestra jubilación?
Por lo que pueda pasar me he suscrito a un plan de jubilación.
Me refiero al actual mercado laboral y más concretamente al personal que corre por él, mileuristas ¡cómo no! y algunos otros que no lo son. La inmensa mayoría a la que hago referencia es a esa generación fantástica de los 80's que parece ser que no se mueve nada más que por poseer un buen coche, poder disfrutar de larguísimas jornadas de fiesta y borrachera, tener una novia "potente", mantener una estética determinada y............trabajar poco cobrando cuanto más mejor. Eso último lo puedo llegar a entender porqué ¿á quién no le gustaría tener un buen sueldo aplicando la ley del mínimo esfuerzo? Lo que realmente no entiendo ni comparto es esa prepotencia de creer que las cosas son así y siempre lo han sido, que todo el mundo se debe comportar igual y que las pautas de comportamiento están para que ellos se las salten. No luchan por nada que no sea material, no colaboran ni respetan a los compañeros, únicamente intentan escabullirse de las obligaciones laborales sin motivo alguno.
En mi actividad laboral asalariada actual "soporto" las perrerías de un personaje 15 años menor que yo, que autoexcusándose en un buen rollo común evita de manera insultante para mi la gran parte de las tareas que deberíamos realizar juntos. Aún siendo consciente de su situación (eso creo) reclama constantemente un cambio de categoría profesional, argumentando que está preparado para el cambio. Evidentemente eso va acompañado de un aumento de salario nada despreciable. Deseo concedido. Os preguntaréis: ¿Es que nadie ha sido capaz de darse cuenta de la situación?
¿?
Moraleja: No me ha servido de nada ser responsable, fiable, respetuoso y buen compañero. Me han pisado descaradamente y debo soportar esa situación diariamente.
Entiendo que no es una situación excepcional ni patrimonio mío porque pienso que estos casos se repiten diariamente en un sinfín de empresas españolas. ¿Estos "señores" pagarán nuestra jubilación?
Por lo que pueda pasar me he suscrito a un plan de jubilación.
lunes, 26 de febrero de 2007
La cotidianidad
Explicaros que básicamente he pensado en este blog como reflexión o mejor dicho..."pataleta" sobre las cosas que nos ocurren a casi todos a diario, esas cosas que sufrimos cuando ponemos un pié en la calle. Cosas de las que no te puedes quejar y que en caso de hacerlo únicamente supone un mareo burocrático tal que casi es mejor abandonar en el empeño.
No voy/vamos en este blog a solucionar ni mejorar nuestra cotidianidad ni la de nadie pero ¿no os parece que si lo decimos en voz alta (lo escribimos en este caso) nos ayudará a tener la sensación que alguien nos escucha y nos comprende?
Podría empezar dando mucha caña pero empezaremos por algo suave..........El ruido. Hoy he estado comiendo en un sitio de esos tipo buffet pero únicamente de ensaladas. Lo que en principio me iba a suponer una comida cordial y amena ha acabado convirtiéndose en un estrés y en un estado de puro nervio. Un lugar con mesas estrechas y juntas, gente moviéndose constantemente de un lado para el otro, música maquinera o rapera a un volumen considerable creo yo que hecho a propósito para que comas deprisa y te largues pronto. Ya sé, ya sé, ¿porqué voy? me apetecía ese tipo de comida, pero creo que el precio que pago (y no me refiero al coste económico) es demasiado alto para mi estado mental.
Pero pasa en casi todos los establecimientos de restauración concurridos....música a todo volumen, gente que habla muy alto, etc etc. Lo que me gustaría reivindicar es el derecho al silencio, ¿por qué cuando entro en una cafetería donde no hay casi nadie tengo que soportar a un señor o a una señora que vocifera cuando habla por el móvil? ¿Es que nadie ha aprendido nada?
No voy/vamos en este blog a solucionar ni mejorar nuestra cotidianidad ni la de nadie pero ¿no os parece que si lo decimos en voz alta (lo escribimos en este caso) nos ayudará a tener la sensación que alguien nos escucha y nos comprende?
Podría empezar dando mucha caña pero empezaremos por algo suave..........El ruido. Hoy he estado comiendo en un sitio de esos tipo buffet pero únicamente de ensaladas. Lo que en principio me iba a suponer una comida cordial y amena ha acabado convirtiéndose en un estrés y en un estado de puro nervio. Un lugar con mesas estrechas y juntas, gente moviéndose constantemente de un lado para el otro, música maquinera o rapera a un volumen considerable creo yo que hecho a propósito para que comas deprisa y te largues pronto. Ya sé, ya sé, ¿porqué voy? me apetecía ese tipo de comida, pero creo que el precio que pago (y no me refiero al coste económico) es demasiado alto para mi estado mental.
Pero pasa en casi todos los establecimientos de restauración concurridos....música a todo volumen, gente que habla muy alto, etc etc. Lo que me gustaría reivindicar es el derecho al silencio, ¿por qué cuando entro en una cafetería donde no hay casi nadie tengo que soportar a un señor o a una señora que vocifera cuando habla por el móvil? ¿Es que nadie ha aprendido nada?
Suscribirse a:
Entradas (Atom)
